"".

Mi lista de blogs

Mostrando entradas con la etiqueta Chiffones y otras esponjas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chiffones y otras esponjas. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de octubre de 2016

SEXTO RETO ALFABETO DULCE: CHIFFON DE QUESO QUARK Y ARÁNDANOS




Después de un verano prácticamente sabático en cuestiones de horno, aquí estoy de nuevo para enfrentarme al sexto reto Alfabeto Dulce. 
Esta vez los ingredientes elegidos han sido el queso quark y los arándanos.





Los ingredientes son asequibles, fáciles de encontrar y de trabajar, así que el problema ha sido más decantarme por una receta que realmente encontrar una. Pero bueno, alguna tenía que elegir y esta me ha parecido sencilla y sobre todo, muy, muy rica.
El chiffon es un tipo de bizcocho que hago mucho porque gusta y sorprende a todo el mundo por su textura tan esponjosa. Al principio, cuando ofreces un trozo, todos dicen: "No, No, tan grande no, que es mucho..." ¡Ja!, todos acaban repitiendo porque es muy ligero y parece que comes nubes.







Aviso, no es un bizcocho fácil. Es fácil de hacer pero tiene unos cuantos trucos que, si no los haces, acabas con una tarta de queso. Por eso aconsejo que se lean bien las instrucciones. Además, se necesita un molde especial para poder ponerlo bocabajo a enfriar. Pero, ¿quién dijo miedo?.




CHIFFON DE QUESO QUARK Y ARÁNDANOS

Ingredientes:


  • 6 yemas
  • 7 claras
  • 250 gr  de queso quark
  • 70 gr de aceite de girasol
  • 300 gr de azúcar glas (200+100)
  • 1 cucharadita de vainilla 
  • 270 gr de harina de repostería
  • 1 cucharadita de impulsor
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1/ cucharadita de cremor tártaro (o sal y limón.
  • 100 gr de arándanos congelados

Elaboración:
  1. Encender el horno a 200º. Esto es importante porque esta masa no resiste bien la espera. Tiene que meterse en el horno rápidamente.
  2. En un bol poner las yemas con el aceite, 200 gr de azúcar, el queso y la vainilla y batir hasta conseguir una papilla lisa.
  3. Tamizar la harina con el bicarbonato y el impulsor y mezclar bien con el batido de las yemas.
  4. En otro bol montar las claras a punto de nieve firme. Si no se tiene una batidora de varillas... ¡prepara brazo! Para montar bien las claras primero se montan a velocidad media-baja hasta que empiezan a espumar. Entonces es cuando se añade el cremor tártaro y se sigue batiendo. Cuando blanquea y se va formando el merengue y siempre a velocidad media-baja, se va añadiendo el azúcar, los 100 grs restantes en nuestro caso. Seguir batiendo hasta que se consiga un merengue blanco, brillante y firme, que al levantar el batidor y darle la vuelta forme un pico.
  5. Poner el batido de yemas en un bol grande, muy grande. Añadir 1/3 del merengue y mezclar bien para igualar texturas. Integrar el resto del merengue con cuidado y movimientos envolventes ya que no queremos que se baje y perdamos esponjosidad.
  6. Añadir los arándanos congelados mezclándolos bien.
  7. Verter la masa obtenida en el molde de chiffon SIN ENGRASAR. Esto es muy importante ya que si engrasamos nuestra masa "resbala" y no pega a las paredes. Conseguiremos una rica tarta de queso, pero no era eso lo que buscábamos...
  8. Dar unos golpes al molde para que salgan las burbujas de aire y pasar una espátula sin tocar el fondo.
  9. Meter en la parte baja del horno. Yo suelo colocar la rejilla en la primera ranura empezando por abajo.
  10. Dejar cocer 10 minutos a 200º y luego bajar a 180º y dejar unos 40 minutos más. Si vemos que se dora demasiado por arriba, poner papel de aluminio.
  11. Y ahora viene lo más importante. Cuando el chiffon esté listo lo sacamos del horno y lo ponemos rápidamente a enfriar bocabajo. En la foto se puede apreciar cómo lo hago yo. Lo dejamos en esta posición unos 90 minutos o hasta que enfríe totalmente. Si los desmoldamos en caliente o si no lo dejamos enfriar bocabajo, el chiffon se aplana totalmente quedando una textura de tarta de queso que, como ya he dicho, no es lo que estamos buscando.






Después de casi dos horas enfriando y listo para desmoldar.






Es una pena que no se aprecie el pedazo bizcocho que sale. Lo he medido por curiosidad: 12 centímetros de alto.





La textura es increíble. Te puedes comer el chiffon entero porque es como comer algodón.




Tenía miedo de que los arándanos se fueran al fondo pero, como se puede apreciar en la foto, se han distribuido bastante bien.

Se puede acompañar con nata montada pero a mi, la verdad, me gusta más con un poco de azúcar glas.














domingo, 24 de enero de 2016

CHIFFON DE CHOCOLATE Y VINO TINTO




Este sábado teníamos cumpleaños y qué mejor disculpa para preparar una de esas recetas que te han llamado la atención pero que por su tamaño no haces. ¡A ver luego quién se lo come!

Como siempre digo, no hay mejor bizcocho que el chiffón. Es tan etéreo... Y bueno, como estamos en La Rioja, hay que hacer aprecio a nuestro producto más conocido, el vino. Así que qué mejor combinación, chiffón y vino. Si además, le añades chocolate, éxito seguro. Bueno, menos con algún raro, que siempre los hay, que no le gusta el chocolate.





Tenía esta receta guardada desde hace tiempo y solo esta esperando la ocasión. La encontré en un blog americano que sigo. De hecho, el chiffón, por muy francés que suene, es un invento americano.




Para decorarla usé unos macarons de chocolate rellenos de cremoso de chocolate y frambuesa que tenía guardado de una receta anterior.

Para sujetarlos usé la ganache que me sobró pero montada con las varillas. Así se trabaja mejor con la manga y se pueden hacer esas flores sobre las que van los macarons.

Y como había que ponerle velas, que para eso era un cumple, pues copié la idea del mismo blog de clavarlas en corchos de botella de vino, del mismo vino que utilicé para la tarta.

¡Mira tú qué contenta estaba la homenajeada!





CHIFFON DE CHOCOLATE Y VINO TINTO


Ingredientes:


  • 180 ml de vino tinto (en mi caso Crianza del 2011 de Martínez-Lacuesta)
  • 40 gr de cacao en polvo
  • 225 gr de harina
  • 350 gr de azúcar glas (200+150)
  • 2 cucharaditas de impulsor
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 7 huevos (separadas yemas de claras)
  • 120 ml de aceite de girasol
  • 1/2 cucharadita de cremor tártaro (o sal y zumo de limón si no se tiene)

Ganache de chocolate y vino tinto:

  • 200 gr de chocolate negro
  • 60 ml de vino tinto
  • 40 ml de nata líquida
  • 30 gr de mantequilla en cubitos
Preparación:

Chiffon:

  1. En un bol grande, muy grande, poner las yemas con los 150 gr de azúcar, el aceite y el vino. Mezclar bien.
  2. Tamizar la harina con el impulsor y el bicarbonato y añadir a las yemas. Mezclar bien para que no queden grumos.
  3. Mientras, montar las claras con el cremor o sal y limón en su defecto, y con los 200 gr de azúcar restantes. Batir hasta conseguir un merengue firme.
  4. Echar 1/4 del merengue en el primer bol y mezclar para aligerar la textura de las yemas y harina. 
  5. Añadir el resto del merengue y mezclar con movimientos envolventes hasta que quede perfectamente homogéneo.
  6. Poner en un molde de chiffón sin engrasar y meter a horno precalentado, primero 10 minutos a 200º y luego, bajar la temperatura a 180º y dejar unos 40 miuutos.
  7. Sacar y dejar enfriar en el molde bocabajo durante 1 hora por lo menos.
  8. Desmoldar y decorar con la ganache.
Ganache:

  1. Poner en un bol el chocolate, el vino y la nata y meter al microondas 30 segundos. Sacar y revolver bien. Si hace falta, meter otros 30 segundos hasta que el chocolate esté derretido por completo.
  2. Añadir la mantequilla en trozos y emulsionar bien.
  3. Dejar enfriar hasta 25º y echar por encima del bizcocho.
  4. Decorar como se desee. 




lunes, 14 de diciembre de 2015

PASTEL CEBRA DE QUESO Y CHOCOLATE





Si te gustan los pasteles ligeros este será uno de tus favoritos. Es como comerse una nube. El único peligro que tiene es que te lo puedes comer de una sentada sin enterarte...






Junto con los chiffones, este es uno de mis favoritos. También se le conoce por souflé de queso japonés, cuya repostería  se caracteriza por su ligereza, por lo menos lo que yo voy viendo por la red. Les gustan los bizcochos y tartas aireadas y ligeras. Como veréis, la receta no lleva nada de harina ni azúcar, solo la del chocolate.








PASTEL CEBRA DE QUESO Y CHOCOLATE

Ingredientes:

Parte blanca:


  • 125 gr de queso crema 
  • 120 gr de chocolate blanco
  • 3 huevos
  • 1/2 cucharada de zumo de limón

Parte marrón:

  • 125 gr de queso crema
  • 110 gr de chocolate con leche
  • 3 huevos
  • 1 cucharada de extracto de vainilla

Las dos partes se elaboran de la misma manera, así que explico una y es aplicable para las dos.

  1. Encender el horno a 170º C. Poner un recipiente con agua en el fondo del mismo para crear vapor.
  2. Forrar el fondo de un molde redondo de 20 cmts con papel de horno y engrasar bien las paredes.
  3. Separar las yemas de las claras. Dejando tres y tres, por separado.
  4. Fundir el chocolate al Baño María sin que toque el agua. Mezclarlo bien para que no queden trozos y añadir el queso crema. Batir bien.
  5. Quitar del B,Mª y añadir las claras. Mezclar bien junto con la media cucharada de zumo de limón.
  6. Preparar la crema de chocolate con leche de la misma manera.
  7. Montar las tres claras a punto de nieve con un poco de sal y limón hasta conseguir un merengue firme y brillante.
  8. Hacer lo mismo con las otras tres.
  9. Mezclar un tercio del primer merengue con la crema blanca para igualar texturas. Después, añadir la mezcla al merengue restante con cuidado y movimientos envolventes.
  10. Hacer lo mismo con la otra crema.
  11. Poner unas 6 cucharadas de crema blanca en el centro del fondo del molde. 
  12. Poner otras seis encima de la crema marrón.
  13. Seguir con el mismo proceso hasta que se acaben las cremas.
  14. Golpear suavemente el molde contra la mesa para que salgan las burbujas que se hayan podido formar.
  15. Meter el pastel al horno y dejar 15 minutos a 170º. Luego bajar la temperatura a 160º y dejar otros 15 minutos. Transcurrido ese tiempo, apagar el horno y dejar el pastel dentro otros 15 minutos más.
  16. Sacar el pastel y dejar enfriar en el molde encima de una rejilla.
  17. Una vez frío, desmoldar y servir espolvoreado de azúcar glas o como se desee decorar.











martes, 17 de noviembre de 2015

CHIFFON DE COCO

 Uno de los libros de repostería americana que más me gustan es "Tartine". Está escrito por un matrimonio  que regenta una panadería-pastelería del mismo nombre en San Francisco. Elisabeth  y Chad, que así se llaman, decidieron trasladarse del campo a la ciudad y montar allí el negocio con el que llevaban 10 años trabajando. La suya es una panadería y pastelería artesana, auténtica, con recetas bien explicadas y sin ingredientes "raros"; solo lo que todos tenemos por casa (bueno, algunos...)



He hecho algunas de sus recetas y siempre salen bien. Este chiffon es la primera vez que lo hago. En cuestiones de chiffones soy (era) absolutamente fiel a mi Stephanie Jaworski, de joyofbaking, uno de los mejores blogs en inglés que conozco. Pero, como me gusta probar nuevas recetas, tengo que darle una oportunidad a esta.


Los chiffones son unos bizcochos inventados por los americanos. Son superesponjosos debido a que llevan muchos huevos y, sobre todo, al batido de las claras con cremor tártaro o sal y zumo de limón en su defecto. No son fáciles de conseguir a la primera y necesitas un molde especial, pero tengo un mente un par de pruebas para hacerlos en moldes normales, a ver qué pasa.


El molde es este:





Ya veis, un molde de corona muy alto y con tres "patitas" muy útiles porque el bizcocho debe enfriar dado la vuelta pero sin que toque la encimera, al aire.

El resultado es un bizcocho muy alto y con un sabor especial, muy suave.


CHIFFON DE COCO

Ingredientes:

  • 315 gr de harina
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas grandes de coco rallado
  • 6 yemas
  • 200 gr de azúcar glas
  • 60 ml de agua
  • 60 ml de aceite
  • 200 ml de leche de coco
  • 10 claras
  • 100 gr de azúcar glas
  • 1/2 cucharadita de cremor tártaro o una pizca de sal y vinagre o zumo de limón.

  1. Necesitamos tres boles, uno de ellos para montar las claras.
  2. En el primero, tamizamos la harina con la levadura y la sal y añadimos el coco rallado. Revolvemos bien y reservamos.
  3. En el segundo, ponemos las yemas con el azúcar, agua, aceite y leche de coco.
  4. En el tercero, montamos las claras con el cremor tártaro y, cuando estén a punto de nieve, vamos añadiendo el azúcar glas. Tiene que quedar un merengue firme, a punto de pico es decir, al darle la vuelta a la varilla debe quedar un pico hacia arriba.
  5. Mezclamos el contenido de los dos primeros boles.
  6. Añadimos un tercio del merengue para igualar la consistencia de las dos masas (merengue y masa batida).
  7. Mezclamos el resto del merengue con movimientos envolventes para no perder el aire creado con el batido.
  8. Vertemos en el molde SIN ENGRASAR. Esto es importante porque la masa debe agarrarse a las paredes cuando va subiendo y, si engrasamos, se "resbala". hay que tener en cuenta que la cantidad de harina y huevos está desequilibrada.
  9. Metemos a horno precalentado a 200º C durante 10 minutos.
  10. Pasado este tiempo, bajamos la temperatura a 180º y lo dejamos 45 minutos más.
  11. Cuando esté lo sacamos y lo dejamos enfriando bocabajo durante 1 hora y media más o menos.
  12. Desmoldar y espolvorear con azúcar glas. 


¡Vaya pedazo de bizcocho!












Creo que mi preferido sigue siendo el chiffon de naranja de mi querida Stephanie, pero este no está nada mal. Distinto por el coco pero muy bueno.
















martes, 22 de septiembre de 2015

CHIFFON DE CALABAZA


 


Tiempo de calabazas. Begoña, la madre de mi amiga Sonia, me ha regalado tres magníficas calabazas , así que me he puesto a buscar recetas diferentes al típico bizcocho o la socorrida crema de calabaza. Y aquí va la primera: Chiffon de calabaza. Me encantan los bizcochos chiffon. Son ligeros y esponjosos y parece que estás comiendo algodón de azúcar. No son bizcochos fáciles. Es preciso cogerle el tranquillo al horno y tener un molde especial. Pero cuando lo consigues es un placer.

La receta:


INGREDIENTES


  • 130 gr de harina de repostería (yo por error he puesto 230 gr, pero ha quedado bien...)
  • 250 gr de azúcar glas separada (190+60)
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 cucharada de especias: canela, jengibre molido, nuez moscada en mi caso
  • 50 gr de aceite de girasol
  • 1 pizca de sal
  • 4 huevos + 5 claras
  • 250 gr de puré de calabaza asada y escurrida
Ponemos en un bol la harina, 190 gr de azúcar, la levadura, la sal y la cucharada de especias. Reservamos.
En otro bol mezclamos las yemas de los 4 huevos con el puré de calabaza y el aceite. 
Mezclamos el contenido de ambos boles teniendo cuidado  de que no queden grumos.
Montamos las 5 claras con un poco de cremor tártaro o pizca de sal y gotitas de limón o vinagre en su defecto. Al principio batir a velocidad media-baja. Ir aumentando y añadir poco a poco el azúcar que quedaba (60 gr) hasta obtener un merengue brillante.
Poner un tercio del merengue en el bol de la mezcla de yemas y harina y mezclar. Después añadir el resto con cuidado, con movimientos envolventes.

Ahora viene lo diferente de los chiffones. El molde no se engrasa ni se forra de papel; se pone la masa directamente. Se golpea el molde varias veces para que salgan las burbujas de aire y se mete al horno a 200º durante 10 minutos. Luego bajamos las temperatura a 180º durante 40 minutos más.
Se inserta un palillo para comprobar si está hecho y se saca.

Otra cosa característica de los chiffones es la forma de enfriarlos. Se hace dentro del molde y con este dado la vuelta sobre una taza. Si no lo hacemos así, el bizcocho "colapsa" y se baja, quedando una textura nada esponjosa, más como una tarta de queso.